Los cuatro Evangelios fueron compuestos siguiendo un orden lógico y sistemático, aunque no siempre cronológico, de acontecimientos y enseñanzas. Sin embargo, la narración completa de la obra «El Evangelio tal como me fue revelado» se desarrolla en orden cronológico. Por lo tanto, el texto de los cuatro Evangelios, dividido en fragmentos, ha sido recompuesto siguiendo la línea expositiva de la obra de Valtorta. Así, los cuatro Evangelios pueden leerse de forma unificada y según el orden cronológico que la mencionada obra establece para los acontecimientos y enseñanzas.
Pero también funciona como un índice, que puede utilizarse en ambos sentidos: del Evangelio a la obra y de la obra al Evangelio.
Quien lea cualquier pasaje del Evangelio puede consultar, en este «Evangelio Unificado», el capítulo de la obra que trata dicho pasaje. Del mismo modo, quien lea la obra puede buscar fácilmente el texto evangélico correspondiente en este «Evangelio Unificado». Y aún hay más. Las referencias en la Obra no solo remiten al capítulo correspondiente a un pasaje evangélico, sino también a otras partes de la misma (fragmentos de capítulos) relacionadas con ese mismo pasaje.





